Tirar comida es tirar dinero, así de claro. Y muchas veces lo que va a la basura (el pan de ayer, las verduras un poco pochas, el arroz que sobró) da para una comida de rechupete. Las recetas de aprovechamiento son justo eso: sacarle partido a lo que ya tienes en vez de comprar de más. Te dejamos ideas para salvar cada sobra, los trucos para tirar menos y cómo hacerlo sin ningún riesgo.
En pocas palabras: la cocina de aprovechamiento consiste en usar sobras, restos y productos a punto de pasarse para hacer platos nuevos. Ahorra dinero, reduce el desperdicio y, bien hecha, está buenísima. El pan duro, las verduras pochas y el arroz o el pollo de ayer son oro en la cocina.
Qué es la cocina de aprovechamiento
La cocina de aprovechamiento es la de toda la vida: la que hacían nuestras abuelas cuando no sobraba de nada. Consiste en reutilizar lo que te queda (sobras de una comida, partes que sueles tirar, alimentos a punto de estropearse) para preparar platos nuevos en lugar de mandarlo a la basura. No es cocinar peor, es cocinar con cabeza.
Por qué aprovechar es ahorrar (y cuidar el planeta)
Cada alimento que tiras es dinero que ya has pagado y que se va al cubo. Aprovechar bien lo que compras es una de las formas más directas de que la cesta cunda más a final de mes. Y de paso generas menos basura, que buena falta hace.
Si quieres atacarlo también desde la compra (comprar solo lo que vas a gastar), lo vemos en nuestra guía para comprar con menos desperdicio. Aquí nos centramos en la cocina.
Recetas de aprovechamiento para salvar cada sobra
Apunta ideas según lo que te sobre:
- Pan duro: torrijas, migas, picatostes para la crema, pan rallado casero o unas buenas tostas. El pan de ayer nunca se tira.
- Verduras un poco pochas: una crema o un caldo se lo comen todo. También valen para un sofrito, una tortilla o un salteado.
- Arroz o pasta del día anterior: arroz salteado con verduras y huevo, ensalada de pasta, o unas croquetas.
- Pollo asado que sobró: croquetas, ropa vieja, relleno de empanadillas o un buen sándwich caliente.
- Fruta madura: batidos, bizcocho, compota o mermelada casera. Cuanto más madura, más dulce.
- Tallos y hojas (de brócoli, acelga, zanahoria): caldo de verduras o un pesto verde. Se tira mucho de lo que en realidad está buenísimo.
Con estas bases y un poco de imaginación, casi nada acaba en la basura. Y si te faltan ideas para el día a día, tienes muchas en nuestras recetas fáciles y baratas.
Guarda en una bolsa en el congelador las puntas de verdura, las hojas y los tallos que te sobren. Cuando la llenes, tienes caldo casero listo sin gastar un euro de más.
5 trucos para tirar menos comida a la basura
- Primero lo abierto. Coloca delante lo que caduca antes y ve gastando de ahí. Lo nuevo, al fondo.
- Planifica la semana. Si sabes qué vas a comer, compras justo y sobra poco. El batch cooking saludable ayuda mucho.
- Congela a tiempo. Antes de que algo se pase, al congelador. Guisos, pan, fruta madura y caldo aguantan meses.
- Tuppers con fecha. Etiqueta lo que guardas para no olvidarlo al fondo de la nevera.
- El caldo comodín. Junta restos de verdura, huesos de pollo o espinas y haz un caldo. Base de sopas, arroces y guisos, gratis.
Cuánto se puede reaprovechar sin riesgo
Aprovechar, sí; jugártela, no. Unas reglas básicas de seguridad alimentaria (según las pautas de la AESAN):
- Las sobras cocinadas aguantan de 3 a 5 días en la nevera, bien tapadas y en frío (4 grados o menos).
- Enfría rápido lo que vayas a guardar. Deja templar poco rato y al frigo; no dejes la comida horas a temperatura ambiente. Con el arroz y la pasta cocidos, especial cuidado: enfríalos pronto y guárdalos ya.
- Recalienta bien, hasta que humee, y solo una vez. Lo que recalientas no vuelve a la nevera para otro día.
- Ante la duda, el olfato manda: si huele raro o tiene mal aspecto, a la basura. Aprovechar no es arriesgar.
Aprovechar es la mejor herencia de la cocina de siempre: comes rico, gastas menos y tiras poco. En tu Unide de barrio te ayudamos a comprar lo justo para que en tu cocina no sobre (casi) nada.
Preguntas frecuentes sobre la cocina de aprovechamiento
¿Qué es la cocina de aprovechamiento?
Es reutilizar sobras, restos y alimentos a punto de estropearse para preparar platos nuevos en vez de tirarlos. Ahorra dinero, reduce el desperdicio y aprovecha lo que ya tienes en casa.
¿Qué puedo hacer con el pan duro?
Muchísimo: torrijas, migas, picatostes, pan rallado casero, tostas o incluso espesar una sopa. El pan de ayer es de los ingredientes que más juego dan en la cocina de aprovechamiento.
¿Cuánto tiempo aguantan las sobras en la nevera?
Los platos cocinados aguantan de 3 a 5 días en la nevera bien tapados y a 4 grados o menos, según las pautas de la AESAN. Lo que no vayas a comer en ese plazo, al congelador.
¿Es seguro recalentar el arroz?
Sí, siempre que lo enfríes pronto tras cocinarlo, lo guardes en la nevera y lo recalientes bien (hasta que humee) una sola vez. El problema no es el arroz en sí, sino dejarlo horas a temperatura ambiente.
¿Qué hago con las verduras que están un poco pochas?
Van perfectas para una crema, un caldo, un sofrito o una tortilla. El calor las recupera y no notarás que estaban algo pasadas, siempre que no tengan moho ni mal olor.