Octubre y noviembre son el mejor momento del año para la calabaza: según el calendario oficial de temporada del MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación), estos dos meses marcan el nivel más alto de comercialización del año. Aquí van las mejores recetas de calabaza para aprovecharla cuando está más rica y más barata, además de los trucos para elegir la variedad correcta según lo que quieras cocinar.
Por qué la calabaza es la reina del otoño
Además de estar en su mejor momento, la calabaza es de las verduras más agradecidas en la cocina: rinde mucho, se conserva bien y aporta poco. Según datos de la Fundación Española de la Nutrición (FEN), 100 gramos de calabaza tienen solo 15 kcal y 1 gramo de fibra, además de carotenoides (que el cuerpo transforma en vitamina A) y 14 mg de vitamina C por cada 100 gramos, un tercio de lo recomendado al día en una ración normal.
Qué variedad de calabaza elegir según la receta
No todas las calabazas sirven igual de bien para todo. Las más habituales en el supermercado:
- Cacahuete o butternut: carne densa, dulce y sin apenas agua. La mejor opción para cremas, purés y asados, porque se deshace bien y da un resultado cremoso.
- Confitera (o "cabello de ángel"): pulpa fibrosa que, al cocerse, se deshace en hebras finas. Es la que se usa para hacer el relleno de cabello de ángel en repostería.
- Kabocha: de introducción más reciente en España, se usa igual que la butternut: asada o en crema, con un sabor algo más dulce.
Crema de calabaza, el clásico que nunca falla
La receta más sencilla y agradecida: pocha cebolla y puerro en una olla con un poco de aceite, añade calabaza cacahuete en dados y cubre con agua o caldo de verduras. Cuece 20-25 minutos hasta que la calabaza se deshaga fácil con el tenedor, tritura y rectifica de sal. Un toque de nuez moscada o jengibre le sienta de maravilla.
Si al cortar la calabaza pesa mucho para su tamaño y la piel suena hueca al golpearla con los nudillos, está en su punto. Si pesa poco, lleva tiempo cortada y ha perdido agua.
Calabaza asada, el acompañamiento perfecto
Corta la calabaza en cuñas o dados, con piel (se come perfectamente si es cacahuete o kabocha), aliña con aceite, sal y romero o tomillo, y hornea a 200 grados unos 30-35 minutos hasta que esté dorada por fuera y tierna por dentro. Sirve como guarnición, en ensalada templada con queso de cabra, o como base de un bol de cereales.
Postres con calabaza: más allá de la tarta
La calabaza confitera (cabello de ángel) es la base de muchos postres de toda la vida: rellenos de pastel, bartolillos o simplemente untada en una tostada. Si prefieres algo más sencillo, un bizcocho de calabaza (sustituyendo parte del aceite por puré de calabaza asada) queda jugoso y aguanta varios días en un bote cerrado.
Con estas ideas tienes para toda la semana, aprovechando la calabaza en su mejor momento. Si quieres más ideas de cocina de temporada, echa un vistazo a nuestras recetas fáciles y baratas, y para ver qué más está en su punto ahora mismo, consulta nuestro calendario de verduras de temporada.
Preguntas frecuentes sobre las recetas de calabaza
¿Qué variedad de calabaza es mejor para hacer crema?
La calabaza cacahuete (o butternut) es la mejor opción: tiene poca agua, una carne densa y dulce que se deshace bien al cocerla, dando una crema espesa sin necesidad de añadir nata.
¿Se puede comer la piel de la calabaza?
Sí, en variedades como la cacahuete o la kabocha la piel se ablanda al hornear y se puede comer sin problema. En otras variedades de piel más dura conviene retirarla antes de cocinar.
¿Cuándo es temporada de calabaza en España?
Según el calendario oficial del MAPA, octubre y noviembre son los meses de mayor comercialización de calabaza en España, el momento en que está más rica y más barata.
¿Cuántas calorías tiene la calabaza?
Según la Fundación Española de la Nutrición, 100 gramos de calabaza aportan solo 15 kcal, lo que la convierte en una de las verduras más ligeras y versátiles para cualquier dieta.